¿Enciendes la campana extractora y notas que no absorbe el humo, empieza a gotear grasa o hace más ruido de lo normal? Tranquilo, no siempre significa que esté averiada. En la mayoría de los hogares, estos problemas se deben a falta de mantenimiento o pequeños fallos fáciles de solucionar sin cambiar la campana.
Aquí te contamos las causas más habituales y cómo arreglarlas tú mismo:
La campana extractora no aspira correctamente.
La causa más común son los filtros de grasa sucios u obstruidos. Cuando están saturados, el aire no puede pasar. Retíralos y lávalos con agua caliente y desengrasante (o en el lavavajillas si el fabricante lo permite). Si son filtros de carbón, revisa si necesitan sustitución.
Gotea grasa desde la campana.
Esto ocurre cuando la grasa se acumula en exceso dentro del aparato. Al no poder absorberla más, acaba cayendo. Una limpieza profunda de filtros, carcasa y zona interior suele resolver el problema. Evita cocinar sin los filtros colocados.
Hace mucho ruido al funcionar.
El ruido excesivo puede deberse a filtros sucios, tornillos flojos o vibraciones en la carcasa. Revisa que todos los tornillos estén bien ajustados y que la campana esté correctamente fijada al mueble o pared.
Aspira poco aunque esté limpia.
Si la campana está limpia pero sigue sin aspirar bien, revisa el tubo de salida de humos. Puede estar doblado, mal conectado o parcialmente obstruido. Cuanto más recto y corto sea el conducto, mejor funcionará.
El motor suena forzado.
Cuando el motor trabaja con filtros sucios o salidas de aire bloqueadas, hace más esfuerzo y más ruido. Esto no solo reduce la aspiración, sino que puede acortar la vida útil del motor. Una limpieza regular evita este problema.
Sale olor aunque la campana esté encendida.
Suele indicar filtros de carbón saturados o grasa acumulada en el interior. Los filtros de carbón no se limpian: deben cambiarse según uso (normalmente cada 3–6 meses).
🪛 Consejo extra: limpia los filtros de la campana extractora al menos una vez al mes si cocinas a diario. Un buen mantenimiento evita ruidos, goteos de grasa y malos olores.
Si prefieres ver cómo hacerlo paso a paso, pincha en la imagen que te dejamos más abajo. ¡Encontrarás contenido audiovisual que puede ayudarte!
¿Te sientes identificado con alguno de estos problemas? A veces tienen una solución fácil, otras requieren la intervención de un técnico profesional. Si lo has probado todo y no lo has resuelto, escríbenos: te conectamos con el especialista indicado en https://multihelpers.com/






